El nuevo grupo regional de empresas de investigación especializada en los mercados latinoamericanos e hispanos de Norteamérica.
Analizaremos una tendencia que ya es una realidad, pero que es necesario entenderla a fondo y compararla con los hábitos, costumbres y necesidades de los mexicanos para desarrollar estrategias más certeras.
Esto, es un movimiento mundial, ya es inevitable... y no solo porque así lo quieran unas cuantas empresas, sino porque es necesario para nosotros y para el planeta.
El concepto que define el comportamiento de la humanidad desde hace varias décadas es "el derroche".
El derroche entendido como un comportamiento en el cual explotamos lo que encontramos, adquirimos lo que queremos, inventamos lo inimaginable, hacemos un uso in imaginado de los recursos, todo con el único objetivo de consumir en su máxima expresión.
Esta tendencia tuvo su climax en la cultura "Light", en lo cual no estamos hablando sólo de alimentos, sino del estilo de vida propuesto donde domina la sofisticación, un status sobrevalorado, la superficialidad, la exclusividad y, sobretodo, la artificialidad.
La cultura Light nos habla de un individualismo y egoísmo de alto nivel, en donde lo más importante es el placer y la satisfacción del ser humano.
De aquí que se deriven términos como la competitividad, la superioridad, el éxito... una sociedad en la que hay que no solamente hay que ser "mejor", sino el mejor.
A partir de lo anterior, la cultura "Light" es sinónimo de "vacuidad", en dónde lo más importante es la estética exterior sin importar "lo de adentro", y esto aplicado en todos los niveles: las personas, la arquitectura, los productos, las marcas, las empresas... es todo un mundo de "apariencias"
Las tendencias no cambian de un día para otro, es más bien un proceso de evolución en el cual dos propuestas se entrelazan y se van modificando poco a poco.
En un inicio la cultura "Light" proponía muchos colores artificiales, formas extravagantes, imágenes y lenguaje acartonado, un estilo de vida superficial, en donde el ícono es "la ciudad".
Esto tuvo un límite, la llegada de la nueva tendencia, tendencia... "Saludable".
La primera expresión de este mundo fue el minimalismo, en donde todo se volvió blanco, sencillo y simple, pero bajo un enfoque estilizado que trataba de aparentar menor pretensión.
Comenzaron los devices de ahorro de energía, la simplificación del estilo de vida, la búsqueda del contacto con la naturaleza.
A pesar de que la tendencia "Light" y "Saludable" llegaron a sufrir una fusión en el proceso de transición, en su esencia esta nueva tendencia es la "antítesis" de la superficialidad.
Esta nueva propuesta pasa del individualismo y el egoísmo a la solidaridad y el amor, a preocuparnos por nosotros mismos, por los demás y por el entorno.
Está quedando atrás la superficialidad, dando importancia a la esencia como la génesis de lo que se puede mostrar al exterior… a la búsqueda de la transparencia.
Lo saludable surge por "supervivencia". Esta tendencia aparece a partir de que sentimos amenazados ante los cambios que esta sufriendo el planeta, ante las diferentes enfermedades que aquejan a la población, ante la falta de recursos, ante los desórdenes alimenticios que aún siguen aquejando a muchos adolescentes (tanto hombres como mujeres), ante un estilo de vida acelerado que ya está llegando a su límite llevando a la población a un estado de psicosis colectiva.
Por lo tanto, podríamos decir que esta tendencia lo que busca es un regreso a los orígenes, a la reconstrucción de lo que hemos dañado.
En países de Europa, Estados Unidos y Canadá están siendo pioneros al incorporar lo "saludable" como un estilo de vida.
La industria "saludable" está creciendo y está dejando ganancias impresionantes a diferentes tipos de empresas que se están incorporando en a esta tendencia: alimentos, tecnología, automóviles, arquitectura…
El concepto de este estilo de vida es "la mesura". En comparación con el derroche, la tendencia "saludable" implica el cuidado de lo que comemos, de lo que usamos y consumimos, de cómo nos vemos, de los recursos que estamos utilizando, de los problemas sociales… ya no es sólo aparentar, sino que todo debe estar en armonía con el entorno.
Ahora, el icono no son las ciudades, sino la "naturaleza" en su máxima expresión.
En un inicio mencionamos que es necesario conocer a nuestro país para entender cómo montarnos en las tendencias.
Específicamente, México como muchos otros países, cuenta con deficiencias culturales, políticas y económicas que están generando un shock ante la entrada de la tendencia "Saludable".
Culturalmente somos una sociedad que busca "aprovecharse de los demás" en vez de ayudar, que no tiene los recursos, las leyes, ni la infraestructura para el cuidado del medio ambiente, así como un sinnúmero de sectores que requieren de ayuda.
Un caso particular que daremos como ejemplo, es el de la alimentación
México es un país con una riqueza culinaria que se contrapone a lo que propone la tendencia "Saludable", la mesura.
Culturalmente estamos acostumbrados a la libertad y la abundancia, en donde lo más importante es el placer al máximo, lo cual se complementa con alimentos que tienen un alto contenido de grasas, azúcares y carbohidratos, elementos que en exceso no son congruentes con una alimentación saludable.
Definitivamente la gente prefiere comerse una gordita, un tamal o unos tacos, a una ensalada o un plato de verduras… aún seguimos en el ideal... sin aterrizarlo en la realidad.
Hasta el momento la alimentación saludable más que apropiarse como un beneficio a mediano y largo plazo o como una convicción propia, está teniendo un rol de "compensador", por lo que se está apropiando en ciertos momentos de consumo como el desayuno o la cena, entre semana o cuando se decide proyectar una imagen de mayor cuidado ante los demás.
Por ahora, muchos han tenido que introducir productos saludables en sus menus para ofrecer una imagen más saludable... esto ha sucedido incluso en los puestos, quienes han introducido vasos de frutas, jugos o licuados para la gente que come "on the go".
Actualmente todos se quieren subir en la tendencia de los alimentos Saludables, las opciones son diversas como sustentar en ingredientes cada vez naturales, en adicionar los productos, en ofrecer nuevos beneficios funcionales, los nuevos orgánicos.
Sin embargo, algunos productos siguen teniendo huecos debido a la etapa de transición en la que nos encontramos... seguimos siendo "superficiales".
Por ejemplo... ofrecemos vitaminas y minerales sin hacer caso a la esencia: de dónde vienen esos ingredientes, ofrecemos beneficios funcionales sin dejar claro la procedencia de los elementos que estamos utilizando.
Los mensajes que están recibiendo los consumidores son de un padre crítico que trata de controlar a los consumidores en lo que come, sin enfocarse en lo más importante, el disfrute, esa parte tan esencial de los mexicanos que está limitando su incursión a esta nueva tendencia.
Así como sucederá en otros ramos de la industria, la alimentación saludable no será suficiente para ser competitivos.
La credibilidad se basará en aspectos más esenciales como los empaque biodegradables, la ayuda social, las acciones para el cuidado del medio ambiente, su misión, visión y valores... Sus trabajadores y el trato que se les da.
Ya no será suficiente con decir lo que son, aún quedándose en la superficialidad, ya que eso es de la tendencia pasada... ahora, como la tendencia Saludable lo indica... se tendrá que demostrar.
"...dentro de poco nos enfrentaremos a cambios políticos, sociales y económicos bajo la influencia de la tendencia Saludable… prediciendo el futuro: será necesario estar preparados para enfrentarlos, acoplándonos auténticamente... ya que será en beneficio de todos..."
Por: David Chimal