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La generación de los audífonos blancos

audifonos blancos oh oh eh ohSer joven es descubrir un mundo nuevo y diferente que de pronto se abre ante tus ojos; hay que reorganizarlo y modificarlo a tus usos, costumbres e ideología que se van formando con cada experiencia que va pasando.

Muchas veces sin saberlo, los jóvenes toman estandartes, ideologías, protestas o herramientas que con el paso del tiempo se vuelven referentes de una época y una forma de ser. Los chavos de hoy, muchas veces lejanos de las ideas políticas y renuentes a cambiar el mundo, han decidido por condición más que por convicción, formar y configurar su identidad a partir de la tecnología.

Vivimos días en los que los gadgets tecnológicos marcan tendencias, las páginas personales se han convertido en cartas de presentación en donde alimentamos el ego y al mismo tiempo jugamos a moldear nuestra personalidad para ser más atractivos al resto de los usuarios que navegan por la red.

Sin embargo, cuando hablamos del referente de esta generación, del naciente siglo XXI, este tendría que ser el iPod, Mac logró conjugar la interactividad con los elementos más representativos e íntimos para los jóvenes: la música e imagen.

Quien dice que la tecnología ha vuelto a la gente fría e impersonal, es porque nunca ha tenido un iPod o lo tiene guardado en una gaveta. Es quizá, uno de los aparatos más personales que se pueden tener. La posibilidad de portar toda tu música en un pequeño aparato que te acompaña a todas partes es tremendamente íntima. De algún modo, el iPod le ha puesto soundtrack a nuestros escenarios cotidianos, podemos hacer playlists para casi cualquier momento de nuestras vidas, e incluso, las bautizamos con nombres tan sugerentes como: "Música para dormir a Santiago (un bebé de cuatro meses)", "Música de Metrobús", "Música para volar", "Pa’ raspar el tacón", etc.

audifonos blancos oh oh eh ohHoy en día, este pequeño aparato que cabe en nuestros bolsillos, se ha convertido en un objeto obligado de las salas de espera en casi cualquier aeropuerto, haciendo de ellas algo más ameno. Se puede asistir a más de una fiesta donde toda la noche está a cargo del pequeño aparato con bocinas que ameniza el lugar al compás de los gustos del festejado.

Lo podemos ver cada vez es más dentro del transporte público, los pasajeros van poniéndole sonido a las calles mientras ven como pasa el tráfico y la gente por las ventanas o los vagones; convierten el escenario y la música en pequeñas historias de ruta.

Poco a poco, también ha alcanzado nuevas posibilidades, hoy en día una nueva generación de iPods nos permite no sólo cargar fotos y videos (que junto a la música hace un kit completo de entretenimiento), sino que ha comenzado a conectarse a Internet como un recurso más de conectividad cada vez más utilizado.

Es increíble cómo un pequeño rectángulo con pantalla se ha convertido en algo tan íntimo y personal; la música y las imágenes son recuerdos, en este caso recuerdos frescos de la personalidad y vida que se va formando en los jóvenes. Mac por su parte ha logrado captar el espíritu y modos de los nuevos tiempos, los ha empaquetado y vendido, aprovechando los básicos de cualquier producto, pasión por lo que se compra y la oportunidad de hacer de algo personal un ícono del mainstream, siendo así quizá el mejor ejemplo de un caso de éxito de los últimos tiempos.

Por: Aldo Zavalza Mendoza